Más de 600 planes de atentados de la CIA para asesinar a Fidel Castro

04/18/06 – Cuba-

Hassan Dalband

 

Luís Báez, periodista cubano, nos proporciona nueva e interesante información sobre las hostilidades de Estados Unidos contra Cuba en su libro titulado, “El mérito es estar vivo“. [1] Recientemente presentado en la Ciudad de México, su obra nos explica mucho sobre el conflicto entre Cuba-Estados Unidos. Todo parte de la pregunta formulada al presidente cubano en una visita  a la Ciudad de Nueva York  en 1995,  “¿Cuál es su mayor mérito?”, a la que Fidel Castro responde, “Estar vivo”. En este volumen el líder cubano nos refiere  cientos de planes para acabar con su vida, instrumentados por la Agencia Central de  Investigaciones (CIA). La información desclasificada de la CIA y de la Oficina de Seguridad del Estado Cubano, han hecho público que el gobierno de Estados Unidos, ha utilizado increíbles formas para eliminar físicamente, o mejor dicho, asesinar a Fidel Castro. De esta manera se pretende destruir la revolución cubana e introducir el sistema capitalista en la Isla para dominar la vida política y económica del país caribeño. Además de la información de la CIA y de la Seguridad Cubana, Báez realiza seis entrevistas muy importantes entre los años 1978 y 1980 con siete personas claves en los planes para asesinar no solamente a Fidel Castro, sino a la dirigencia revolucionaria cubana como Ernesto Che Guevara y Raúl Castro, lideres de sindicatos y otras personalidades importantes de Cuba. Seis de ellos eran agentes cubanos de la CIA, organizadores de asesinatos, capturados por autoridades de Seguridad Cubana, juzgados y encarcelados por largo tiempo en la Isla, y una vez que salieron se fueron a Estados Unidos, junto con otro oficial norteamericano.

El oficial norteamericano de la CIA, John Mac Meckples, manifiesta que trabajaba activamente en Cuba para asesinar a Fidel Castro, y señala que en 1956 el gobierno de Estados Unidos buscaba al mandatario y otros revolucionarios en la capital mexicana, es decir, desde hace 49 años (1956-2005), la CIA ha intentado en cualquier parte de mundo, asesinara Fidel Castro. Otro dato histórico que se menciona es que el 11 de diciembre de 1959, el presidente de Estados Unidos, Dwight Eisenhower, dio luz verde al entonces jefe de la CIA, Allen Dulles, en una reunión en la Casa Blanca, para asesinar a Fidel Castro. Los entrevistados pidieron a Luís Báez, no publicar sus reflexiones hasta que transcurrieran varios años a fin de evitarles problemas, lo cual fue respetado por el periodista. Lo más importante que este libro desenmascara y divulga a los lectores, es la obsesión de los gobiernos norteamericanos por perseguir al líder cubano, así como el uso del asesinato político de jefes de Estado a nivel internacional, instrumento en su política exterior y en particular en el caso de Cuba. Sobresalen los métodos para encontrar contrarrevolucionarios cubanos, prepararlos económica, ideológica y militarmente, así como la enseñanza de todo lo que tiene que ver con el espionaje, sabotaje y los fines para asesinar a Fidel Castro, donde sea, cuando sea y como sea. Los agentes entrevistados cuentan cómo Estados Unidos y su agencia de espionaje, la CIA, los dirigió para realizar el asesinato, acciones que los gobiernos norteamericanos siempre han negado. Hay que mencionar que los asesinos, tanto de origen cubano, como extranjeros,  recibieron miles de dólares (desde 10 000 dólares hasta 150 000 dólares  de la CIA por su trabajo sucio).

Algunas acciones de la CIA contra Cuba

Es importante puntualizar algunos datos que el libro de Luís Báez nos revela,  sobre las diversas formas (sabotajes), en que se ha pretendido asesinar  al presidente cubano, Fidel Castro:

La explosión del mercante francés, La Coubre con armas y municiones procedentes de Bélgica en el puerto de La Habana en marzo de 1960. Este sabotaje de la CIA cobró las vidas de 75 personas y dejo heridas a más de 250.

Durante 1959-1965 Cuba se liberó del bandidaje interno, que actuaban al servicio de los gobiernos de Estados Unidos, debido a que había en toda la Isla 299 bandas con  3995 mercenarios que dieron muerte a 549, así como una cantidad considerable de heridos, a través de sabotajes y otro tipo de actividades criminales.

La CIA utilizó tecnología futurista para modificar el clima con la intención de destruir la cosecha  cañera cubana y minar la economía del país caribeño durante 1969 y 1970. Aviones militares norteamericanos que usaban esta tecnología avanzada, volaban sobre la Isla sembrando las nubes con cristales que precipitaban las lluvias torrenciales sobre los campos de caña, creando inundaciones que destruían las zonas afectadas.

Se causó la epidemia de fiebre porcina africana en la Isla, a través del virus introducido por la CIA.[2]

Introducción del virus de dengue tipo 2 que ocasionó epidemia de dengue hemorrágico, misma que causó  la muerte de 158 personas, 101 fueron niños.

Ataque y hundimiento de barcos de otros países que tenían comercio con Cuba para aumentar las tasas de seguro y así bloquear el suministro de  productos, dañando así, la economía del país caribeño.

Incendio de grandes tiendas, industrias, cines, y teatros donde no solamente causaron pérdidas económicas, sino muertes de trabajadores cubanos como en el caso de la tienda, El Canto y la papelería  de Puentes Grandes, en La Habana.

Estos son algunos ejemplos concretos de actividades criminales de la CIA, los cuales se demuestran en el libro: “El mérito es Estar vivo”. Hay que recordar que aquí no hemos tratado la invasión norteamericana de Playa Girón en 1961, ni la Crisis de Mísiles en 1962, y tampoco la explosión del avión cubano en 1976, donde murieron todos los que viajaban en este avión. También es de resaltar los ataques terroristas por agentes de la CIA en 1997, cuando se colocaron bombas en hoteles de La Habana perdiendo la vida el turista italiano, Fabio Di Celmo. El objetivo principal fue dañar el turismo, base de la economía cubana.

Conexión norteamericana con la Mafia

Es importante mencionar el hecho de que la CIA en todo momento, ha colaborado con el crimen organizado, es decir, la mafia de Estados Unidos, para asesinar a Fidel Castro. Esa organización, desde agosto de 1960, comenzó a reclutar criminales, a través de sus oficiales como Bissell, el coronel Sheffield Edwards, Jim O´Connell, y Robert A. Maheu, tratando de encontrar al hombre ideal de la mafia para el asesinato de Fidel Castro; incluso se contactó con Johnny Roselli, figura del bajo mundo con relaciones en el ámbito de juego en Las Vegas, para liquidar al líder cubano, los clientes estaban dispuestos a pagar 150 000 dólares para el crimen. Cuando el líder cubano estuvo en Estados Unidos se hospedó en el Hotel Teresa en el barrio de Harlem. El plan de la CIA y la mafia fue poner una caja de tabaco en el lugar apropiado para que Castro se fumara uno y el cigarro explotará y le volará la cabeza. La CIA dio instrucciones a Roselli de buscar y reclutar a cubanos contrarrevolucionarios que vivían en Florida para la operación. Roselli contactó a dos mafiosos famosos como Momo Salvatore Giancana y Santo Traficante, gángster prominente en Chicago y jefe de la Cosa Nostra en Cuba durante Batista, respectivamente. Estos planes de asesinato no pudieron realizarse, pero  quedó comprobada la relación y colaboración entre las autoridades norteamericanas y el crimen organizado en su afán de asesinar al jefe de Estado cubano.

De veneno letal hasta el ataque con bazuca contra la vida de Fidel Castro

El 16 de agosto de 1960, la División de Operaciones de la oficina de servicios médicos de la CIA, entregó a un oficial de la Agencia una caja de los puros favoritos de Fidel Castro, los cuales tenían un tratamiento con veneno letal, denominado Botulinum, con el cual el revolucionario cubano moriría instantáneamente, con solo ponerse uno de ellos en la boca.

El 14 de junio de 1961, elementos contrarrevolucionarios como Juan Basigalupe Horrendo también intentó asesinar a Fidel Castro en La Habana. Su plan consistía en que cuando el líder cubano pasara por la avenida Rancho Boyeros, sería atacado por dos jeeps y un auto que estacionarían en el garaje ubicado en dicho lugar, así como un coche tipo panel que estaría enfrente de la Ciudad Deportiva, donde habría agentes armados con pistolas y granadas. Cuando Castro pasara por la avenida de Boyeros, uno de los jeeps bloquearía la vía y el otro atacaría el coche del presidente con bazucas, y al mismo tiempo, los hombres armados ocultos en el panel abrirían fuego contra los escoltas con granadas de mano.

El 13 de marzo de 1963, hubo otro intento de la CIA por asesinar a Fidel Castro en la celebración del sexto aniversario del asalto al Palacio Presidencial, en la escalinata de la Universidad de La Habana. Se pretendió disparar con una bazuca desde un edificio frontal a la escalinata de la Universidad, hacía la tribuna del acto y así matar a Fidel Castro y otros líderes cubanos. Los asesinos como Ricardo Olmedo, habían sido capturados y juzgados por personal de Seguridad del Estado Cubano antes de realizar sus planes.

En noviembre de 1971 el plan de la CIA se realizaría en Chile, cuando el líder cubano visitó este país. Desde hotel Hilton de Santiago de Chile, ubicado cerca del Palacio de la Moneda, sede del gobierno chileno, se dispararía a Fidel Castro, cuando él se asomara a los balcones, algo similar al asesinato del presidente J. F. Kennedy.  Otro plan de asesinato se dio al visitar el presidente cubano una mina de cobre en las montañas, cerca de Antofagasta en el norte del país. Un coche inutilizado en medio del camino interrumpió la vía, en el automóvil había 400 libras de dinamita conectadas a un detonador eléctrico. En esta ocasión el líder cubano tenia suerte, por que se empujo el embolo, pero la dinamita no estalló. En este plan, el terrorista cubano, agente de la CIA y del ejército norteamericano, Luís Posada Carriles jugó un papel determinante. (Actualmente está detenido en Estados Unidos por entrar “ilegalmente” al país. Asimismo,  los gobiernos de Cuba y de Venezuela han pedido a Estados Unidos por la vía diplomática, la entrega de Posada para ser juzgado por sus acciones terroristas).

Luís Posada Carriles junto con la Fundación Nacional Cubano Americana y la CIA, planificó varios atentados hacia Fidel Castro, con otros mercenarios y terroristas de origen cubano radicados en Miami. Uno de ellos en 1991, las Cumbres Iberoamericanas de Guadalajara, México; en Madrid, España en 1992; en Cartagena de Indias en Colombia en 1994; en la Isla Margarita, en Venezuela en 1997; en Panamá en 2000; y en Republica Dominicana en 1998, los cuales fueron detectados y neutralizados.

Antonio Cuesta Valle quien fue entrevistado por Luís Báez antes de partir a Estados Unidos, fue uno de contrarrevolucionarios más activos y más profesionales en sus actividades terroristas desde finales del año 1959. Él se convirtió en agente de la CIA y jefe de la organización, Comandos L y Alpha 66 pero también fue jefe del terrorista, Luís Posada Carriles, quienes actuaban desde Miami. Antonio Cuesta Valle realizó diversas acciones criminales y terroristas contra su propio pueblo durante muchos años, fue capturado a bordo de una lancha rápida en las aguas de La Habana en mayo de 1966, la cual explotó y estuvo a punto de perder la vida. Su trabajo consistió en lo siguiente: a) Conspiración contra la República de Cuba; b)Atentados hacia Fidel Castro; c) Reclutamiento de elementos y creación de organizaciones terroristas en contra la revolución cubana; d) Coordinación de las acciones entre cubanos y norteamericanos; e) Preparación de barcos y lanchas rápidas para llevar a cabo las acciones terroristas de Estados Unidos contra Cuba; f) Introducción de armas y explosivos, así como trafico de contrarrevolucionarios cubanos de la Isla, e introducción de agentes norteamericanos de la CIA como Bob Stevens, capitán y jefe del team de la CIA, quien ingresó a Cuba ilegalmente; g) Ataque de objetivos cubanos con armas, como en el caso del hotel Reviera y el Acuarium en Miramar,  La Habana; h) Robo de barcos cubanos; y i) Disparar y tirotear contra los oficiales cubanos que los habían detectado en su entrada ilegal a la Isla.

Cuesta señala en su entrevista que todo el daño que él y sus cómplices hicieron contra Cuba fue un error fatal y que este tipo de actividades terroristas ya no sirven, por que Cuba tiene un pueblo unido que respalda a su revolución y su gobierno. Otro aspecto muy interesante del testimonio de Antonio Cuesta señala que el tratamiento recibido en la cárcel en Cuba fue de respeto, incluso le salvaron la vida, aspecto muy importante en el contexto de los Derechos Humanos, pues esperaba que lo fusilaran por sus ataques a la Isla.

El agente norteamericano, John Mac Meckples, nos explica como Estados Unidos y la CIA han ejercido el terrorismo de Estado no solamente contra Cuba, sino contra otros países latinoamericanos, así como el asesinato de sus adversarios políticos con métodos respaldados por los gobiernos norteamericanos, en su afán de asegurar su dominación política, económica y militar en este continente. En este sentido, la Cuba socialista con Fidel Castro al frente, ha jugado un papel determinante como obstáculo y resistencia contra el imperialismo yanqui.

Hassan Dalband, aspirante de Doctorado en el Centro de Estudios sobre Estados Unidos (CESEU), La Universidad de La Habana, Cuba

México 27/1/2006

dalbandh@gmail.con

[1] El mérito es Estar vivo, Luís Báez, 2005, Prensa Latina, ISBN 959-7089-31-9, Cuba. El libro fue presentado en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Plantel de Valle, San Lorenzo, en diciembre de 2005. Véase también las siguientes obras donde los autores norteamericanos comprueban los planes de la CIA a asesinar a Fidel Castro y la guerra sucia contra Cuba: El Pez es Rojo. La historia de la guerra secreta contra Castro, Warren Hinckle&William Turner, 1981, EE.UU. Piratas y Emperadores-Terrorismo Internacional En El Mundo De Hoy, Noam Chomsky, 2004, España, Obediencia Debida-Del 11-S a las torturas de Abu Gharib, Seymour M. Hersh, 2004, España, El terror como política exterior de Estados Unidos, Noam Chomsky, 2004, Argentina. La escritora francés: Francés Sontor Sauners nos da magnifica información sobre los métodos de la CIA en su libro: La CIA Y La Guerra Fría Cultural, 2004, México

[2] Véase: El Pez es Rojo. La historia de la guerra secreta contra Castro, Warren Hinckle&William Turner, 1981, EE.UU. Bloqueo/Blockade- El Asedio Económico Más Prolongado De La Historia, Andrés Zaldívar Diéguez, 2003,Cuba

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